Economía
Análisis
El ministro de Economía, Luis de Guindos. EFE/Archivo
El ministro de Economía, Luis de Guindos.
|
Fuente
:
EFE/Archivo

Razones para no creer a De Guindos cuando explique la quiebra del Popular

Negará el rescate, como hizo en 2012, pero lo más probable es que los contribuyentes acabemos pagando los platos rotos

0
Lun, 12 Jun 2017

Ayer me desperté leyendo en el New York Times “Crisis Bancaria en España.” Mi subconsciente me llevó a 2012, pero la noticia hablaba de que España había estrenado el nuevo mecanismo europeo de resolución bancaria. Un nuevo record histórico de Rajoy. Hoy De Guindos comparecerá en el Congreso para decirnos que su gestión ha sido excelente y que el rescate del Popular no nos costará ni un euro.

Es el mismo relato que el Gobierno ha contado desde que Rajoy llegó a la Moncloa. Pero la realidad es muy diferente al relato oficial.

El ministro de economía tiene un currículum privado que da miedo y el público es aún peor. Siendo presidente de Lehman, fue el ideólogo y el colocador en bolsa de las cuotas participativas de la CAM, que hoy son juzgadas por estafa. Se vendieron acciones en bolsa de una caja quebrada. Tras la quiebra de Lehman, De Guindos estuvo en Price Water House como responsable de bancos donde se auditaron entidades rescatadas sin salvedades en sus cuentas, entre ellas al Banco Popular.

De Price pasó al consejo de BMN donde de nuevo firmó las cuentas de un banco que luego fue rescatado. Para más inri rescató -siendo Ministro- el banco donde fue consejero en el comité de auditoria rescatado, incumpliendo la ley de incompatibilidad. En cualquier país serio no se habría permitido o el ministro debería haber dimitido. Pero teniendo en cuenta que su Presidente no dimitió por el SMS a Bárcenas y Montoro no va a dimitir por hacer una amnistía fiscal inconstitucional, De Guindos no ve la necesidad de dimitir.

España vuelve a las portadas internacionales por rescatar bancos

En 2011 nos dijeron que la solución era la austeridad y sanear el sistema bancario. En el gráfico se ve como su política económica provocó el rescate y una profunda recesión que destruyó un 7% del empleo. Importante sobre el dato: está medido a tiempo completo para eliminar el efecto de la sustitución de puestos de trabajo (a tiempo completo) por uno a tiempo parcial. En la mayoría de los casos hacen las mismas horas y en la mayoría de los casos sin cobrar esas horas extras.

Después de provocar el rescate y la recesión que destruyó un millón de empleos, nos dijeron que España crecía gracias al rescate y que la reforma laboral creaba empleo. Hoy sabemos que el saneamiento bancario del PP fue otra chapuza, como la amnistía fiscal, que permitió que bancos zombis continuaran su actividad. Cinco años después, nuestros socios europeos han tenido que intervenir de urgencia y con nocturnidad para rescatar el Banco Popular. De nuevo, por la ineptitud del gobierno español en estos cinco años. Y otra vez España vuelve a las portadas internacionales por rescatar bancos.

De Guindos lo negará todo, como hizo en 2012

España repite como cobaya y todavía no se puede decir cuánto nos va a costar a los contribuyentes el rescate del Popular, pero lo más probable es que acabemos pagando los platos rotos.

Primero la operación ha sido de urgencia y ahora toca ver las cuentas en profundidad, estimar cuál es el agujero de capital de la entidad y quién lo paga. El mecanismo europeo y el FROB rescataron la entidad y serán muy probablemente los responsables de las reclamaciones de los accionistas y preferentistas. En Bankia los juzgados les dieron la razón y lo pagamos todos los contribuyentes. El dinero pagado por Bankia podría haber sido distribuido como beneficio al Estado para cerrar el agujero de los 23.000 millones.

En segundo lugar hay que saber si en el traspaso de los activos al Santander hay algún tipo de esquema de protección de pérdidas para los activos tóxicos, como ha sucedido en todos los rescates anteriores. De Guindos lo niega, pero también lo negó en 2012 y su palabra tiene nula credibilidad.

En tercer lugar el propio Rajoy firmó en el Consejo de Ministros un aval para todos los bancos. En el caso del Banco Popular se habla que estaría próximo a los 1.500 mill, que se puede ejecutar si hay pérdidas en el año anterior. El Popular declaró pérdidas en 2016 por 3.500 mill y seguramente serán mayores tras el rescate. El mecanismo europeo o los jueces posteriormente (si el agujero de capital es mayor) puede decidir ejecutar el aval. 1.500 mill es casi el presupuesto del ministerio de Fomento para obra pública en 2016. 

la crisis bancaria en España sigue sin estar resuelta

Pero el principal problema es que la crisis bancaria en España sigue sin estar resuelta. Liberbank se ha desplomado en bolsa, ha presentado unos pésimos resultados en el primer trimestre con un desplome del 70% del margen operativo, y con el actual no tiene capacidad de sanear sus activos problemáticos.

El Gobierno se comprometió en el rescate de 2012 a vender BMN en el mercado antes de diciembre de 2017. Se aproxima la fecha y De Guindos dice que volverá a incumplir su palabra y que, al no encontrar en el mercado comprador, continuará nacionalizada ahora bajo la gestión de Bankia, la única entidad que ya es viable de las rescatadas gracias a una buena gestión de Goirigolzarri.

En un país serio el ministro en el Parlamento explicaría qué ha fallado en BMN para incumplir el Memorandum que firmó con la Troika. Pero muy probablemente De Guindos no dirá nada, que es lo que mejor sabe hacer, como ha aprendido de Rajoy.

Como explico a mis alumnos en el máster de economía de la Universidad de Alcalá, el crédito es una variable determinante del ciclo económico y del empleo. El desastroso rescate y saneamiento bancario y dejar bancos zombis ha provocado un desplome del crédito a empresas, autónomos y familias de más de 300.000 mill., la mayor caída de crédito en España desde Isabel la Católica. 

Muchas empresas y muchos autónomos en 2012 y 2013 tuvieron que cerrar su actividad y destruir muchos empleos porque su banco les cortó la póliza de crédito. Muchas otras pudieron sobrevivir pero pagando créditos más caros y poniendo más garantías personales. La inflación subyacente está próxima al 1% y en muchos casos las pymes y los autónomos siguen pagando tipos por sus créditos superiores al 5%. Eso supone un tipo de interés real -descontada su inflación- demasiado elevado que dificulta la rentabilidad de su negocio.

En sectores donde crece la demanda -como es el turismo- y generan beneficios, pueden autofinanciar nuevas inversiones con el dinero que tienen en caja y sin necesidad de crédito bancario. En sectores como el comercio minorista, donde se sigue padeciendo la crisis y que necesita invertir para adaptarse a la digitalización, tienen dificultades de hacerlo, continúan en crisis y en muchos casos destruyendo empleo o reduciendo los salarios para sobrevivir.

Y a pesar de todo, el pp sigue gobernando

Esto pésima gestión de la crisis bancaria que acabó en rescate ayuda a explicar, como se observa en el gráfico, que España haya tenido un peor comportamiento en términos de empleo desde 2011. En Alemania el empleo ha crecido un 7% desde 2011. En Francia, supuestamente en crisis, el empleo es un 2% superior a 2011. En Irlanda, que sufrió una burbuja mayor que la nuestra y una crisis bancaria brutal que les costó sanearla el 25% de su PIB, el empleo es un 10% superior. En España en 2016, eliminando la ilusión de dividir el empleo contratando a tiempo parcial, aún tenemos menos empleo en 2016 que en 2011.

Lo increíble es que después de esto que acabo de contar, el PP sea el partido que más confianza genera a los españoles para gestionar la economía. Una variable clave para que Rajoy siga en la Moncloa a pesar de estar en un partido enfangado en la corrupción. Lo que te preguntan fuera de España cuando se lo explicas es ¿cómo son el resto de partidos?